de ayudar a los niños a tener herramientas para afrontar la muerte de quienes ama, y
a veces, también para afrontar la suya propia. Muchos maestros se encuentran
con alumnos que han sufrido pérdidas en la familia o de alguien cercano. La
mayoría de estos de ellos no tienen recursos para regular las emociones
de estos niños y no pueden dar estrategias para que acepten de la mejor
posible la pérdida y se hagan más competentes emocionalmente.
problemas que tiene nuestra sociedad ante la muerte, el alejamiento del
cadáver de la casa y los rituales que se hacían en familia, ha hecho que la
mayoría de los niños que han vivido la muerte de ancianos o parientes no los hayan
vistos muertos ni hayan ido al cementerio.
Hace sólo un par de generaciones
era normal morir en casa, y los niños participaban de este hecho, estaban
presentes y era habitual dar un beso de despedida a quien había muerto, lo que
te hacía descubrir la frialdad y la rigidez, así como también la pena y el
llanto de los adultos, como manifestaciones naturales.
En las casas se velaba
el muerto, con las continuas visitas de amigos o parientes que eran recibidos
con algo para picar y beber, donde se hablaba, se lloraba y reía,
recordando anécdotas o historias que habían vivido con el difunto. Estos
rituales ayudaban a hacer una buena despedida a quien se marchaba y ayudaban a los que
participaban en cerrar la relación con el difunto, de algún modo
facilitaban un buen proceso de duelo. Esto era válido también para los niños,
que podían participar y expresar las emociones dentro de un contexto
natural.
Tal y como lo hacemos hoy, que intentamos evitar que los niños se encuentren
directamente con la muerte, es difícil verlo como un hecho natural, como un
paso imprescindible de la vida .. Es importante para los niños encontrar espacios
y momentos en los que expresar libremente las emociones y encontrar una respuesta
clara, un soporte con los adultos. “
hablando de una parte de la educación emocional muy importante. La capacidad
para expresar las emociones de forma que repercuta positivamente
sobre uno mismo y los demás se convierte en un aspecto fundamental para
al desarrollo social.
Las emociones están intrínsecamente relacionadas con los procesos
de aprendizaje que se dan en la escuela y ésta tiene un papel importante
en el desarrollo emocional saludable y en el bienestar del alumnado.
El maestro debe ayudar a regular reflexivamente las emociones que conllevan
la pérdida, ayudar a entender, ayudar a asimilar en el pensamiento,
ayudar a percibir y ayudar a expresarlas. En definitiva trabajar la
inteligencia emocional.
Como dice el psicopedagogo Rafael Bisquerra:
"El rol tradicional del
profesor centrado en la transmisión de conocimientos está cambiando,
dada la rapidez con que el conocimiento queda obsoleto. En este
sentido, la dimensión de apoyo emocional del profesorado pasa a ser
esencial, porque la enseñanza debe consistir en entregar herramientas para
mejorar las competencias emocionales que permitan afrontar los retos
con mayores probabilidades de éxito. Además, muchas de las dificultades de
el aprendizaje
tienen su origen, precisamente, en problemas emocionales,
consecuentemente un ambiente emocionalmente favorable generará un mejor
aprendizaje.”
Los títeres como recurso y el cuento como vehículo pueden ayudar a los
maestros a abrir ventanas que den paso de una forma natural, a las
emociones que estas circunstancias originan: dolor, rabia, miedo, pena
… Y de esta forma poder canalizarlas de una forma equilibrada y
sensata. O sea, una aceptación natural sin traumas que marquen
la experiencia.
Hemos representado con luz negra y títeres el cuento: “TE PUEDO VER SIEMPRE QUE QUIERA” de Mariko Kikuta.
la historia de un pequeño perrito llamado Shiro que es feliz con su
propietaria Miki, pero un día, Miki desaparece repentinamente, y Shiro no
entiende el porqué.


Griente, Katrien van der. ING Ediciones
Este cuento nos habla de Clara, una niña de 6 años, que durante el verano ha visto cómo su hermanito ha muerto. Cuando vuelve a la escuela se lo cuenta a su maestra ya sus amigos. Esto genera preguntas y comentarios y un debate entre los niños.
Mundy, Michaelene. Editorial San Luis
'Cuando estoy triste' ofrece a los niños de todas las edades, ya cuántos tienen
cuidado de ellos, un libro realista que aporta sugerencias positivas y
vital para ayudarles en los trance más dolorosos. En sus páginas pueden aprender a vivir el dolor con ese ánimo realista y saludable que ayuda a crecer.
Ryan, Victoria. Editorial san Pablo
El duendes protagonista, describe los días anteriores y posteriores a la
muerte del abuelo, da ideas para actuar y preguntas para discutir. Una guía que ayudará a su afligido hijo a haber recuerdos consolador ya encontrar alivio.
Dodge, Nancy C. Editor: Share pregnancy & Infant Loss Support, Inc.
Thumpy, el conejito comparte el dolor y las preocupaciones que siente cuando muere su hermana repentinamente. La familia se une y se da ayuda mutua para sanar la pérdida y crecer en una experiencia curativa. este
libro, leído en compañía de un adulto, suscita en el niño preguntas que
nos orientarán en el mapa de su estado emocional.
Bloch, Serge. Cali, Davide. Ediciones B
Este libro ilustrado recorre la vida por aquellos momentos más
emotivos: la infancia, el amor, el nacimiento de un hijo, la muerte de una
persona querida, … Todo se explica de una forma muy gráfica, sutil y acertada. Las ilustraciones son las protagonistas, así como el hilo de lana roja a seguir durante todo el cuento.
Blake, Quentin. Rosen, Michael. Editor: Sierras
Este cuento habla de la tristeza de un padre que ha perdido a su hijo.
Erlbruch, Wolf. Editor: Barbara Fiore editora
A
través de la relación que se establece entre un pato y el personaje de
la muerte se van dando respuestas a preguntas que el pato les hace a la muerte,
sobre la muerte y el morir. La convivencia entre ambos facilita la aceptación de la muerte del pato. ¿Le pierde el pato el miedo a la muerte? … Cuento con unas ilustraciones muy acordes con el sentido del cuento.
Zubeldía, Iñaki. Editor: Edebé
atrás a la madre de Beatriz se encontró mal, y resultó que
tenía un cáncer de mama, que gracias a una operación ya la quimioterapia
pudo superar. La madre de Beatriz le explica qué es el cáncer y
porque se le cae el cabello. Cuando parecía que ya habían dejado la
enfermedad atrás, la madre de Beatriz se volvió a encontrar mal, y le
explicó a Beatriz que debían volver a luchar contra 'los
bichitos'.
Madre, también les contó a ella ya su hermano Álex lo que era un
cementerio, y que en el cielo hay una estrella muy bonita iluminante en
su familia. Cuento recomendado para niños a partir de 6 años.
Gryte, Marilyn. McClendon, Kristi; il. Editor: Centering Corporation
Cuento para contar y hablar a un niño de la pérdida de un hermanito o un hermanito que murió antes de nacer. La protagonista del cuento es una niña que cuenta lo que le ocurre y lo que piensa cuando muere su hermanito antes de nacer. Al principio del cuento da unos pequeños consejos a los mayores de cómo tratar esta situación con los niños
Durante, Alan. Gliori, Debian. Editor: Timun Mas
La nutria, el topo, el zorro y la liebre formaban una gran familia; pero un día el zorro puso enfermo y murió.
Todos estaban muy tristes, pero en sus corazones, recuerdos y en su
sonreír el zorro seguía allí, a su lado… definitivamente.
Verrept, Paul. Editor: Juventud
Carla era mi mejor amiga. Un día se trasladó con sus padres. Yo me sentía raro.
-Creo que echas de menos a Carla-dijo la madre.
– ¿Qué significa echar de menos? – Pensaba en Carla y también en la abuela. La abuela murió.
Schössow, Peter. Editor: LOGUEZ
¿Cómo es posible que Elvis haya muerto? Este cuento nos cuenta que ella, una niña, está triste y no entiende por qué Elvis ha muerto. No el Elvis de las caderas … su Elvis, su pequeño pájaro amarillo.