Tothom te por i què?

III Jornada Internacional Educació i titelles
Experiències i materials

Tothom té por i què?

Jonathan Sánchez




Introducción y definición

Según el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) el miedo es la “perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
Por tanto, podemos definir el miedo como una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado.
En
la actualidad existen dos conceptos diferentes sobre el miedo, que
corresponden a las dos grandes teorías psicológicas que tenemos: el
conductismo y la psicología profunda. Según el concepto conductista el
miedo es algo aprendido. El modelo de la psicología profunda es
completamente distinto. En este caso, el miedo existente corresponde a
un conflicto básico inconsciente y no resuelto, al que hace referencia.
El miedo como un poliedro tiene diferentes caras:
– Biológico
– Neurológico
– Psicológico
– Social y cultural
– Evolutivo

Desde
el punto de vista biológico, el miedo constituye un mecanismo de
supervivencia y de defensa, surgido para permitir al individuo responder
ante situaciones adversas con rapidez y eficacia. En ese sentido, es
normal y beneficioso para el individuo y para su especie.
Desde
el punto de vista neurológico es una forma común de organización del
cerebro primario de los seres vivos, y esencialmente consiste en la
activación de la amígdala, situada en el lóbulo temporal.

Desde
el punto de vista psicológico, es un estado afectivo, emocional,
necesario para la correcta adaptación del organismo al medio, que
provoca angustia y ansiedad en la persona, ya que la persona puede
sentir miedo sin que parezca existir un motivo claro.

Desde
el punto de vista social y cultural, el miedo puede formar parte del
carácter de la persona o de la organización social. Se puede por tanto
aprender a temer objetos o contextos, y también se puede aprender a no
temerlos. Guarda estrecha relación con los distintos elementos de la
cultura. Joanna Bourke (El miedo: una historia cultural) revela que el
miedo, como un sentimiento colectivo e individual, varía con las épocas y
los contextos históricos. Cabe puntualizar que dentro de este punto de
vista, podemos encontrar el control político y social canalizado por las
leyes y los medios de comunicación de masas. Como varios autores
apuntan (Noam Chomsky, Ulrich Beck) el miedo es un arma de dominación
política como control de la población, haciéndose hincapié en la
creación de falsos escenarios de inseguridad ciudadana.

Por
último, desde el punto de vista evolutivo el miedo es un complemento y
una extensión de la función del dolor. El miedo nos alerta de peligros
que no nos han ocasionado algún dolor, sino más bien una amenaza a la
salud o a la supervivencia. Del mismo modo en que el dolor aparece
cuando algo nocivo ataca nuestro cuerpo el miedo aparece en medio de una
situación en la que se corre peligro. Martin Seligman sostiene que
peligros que se representaban en los inicios de la historia humana, se
han vuelto estímulos condicionados muy efectivos y por esta causa
algunos miedos son más fáciles de aprender.

Hay
tantos tipos de miedo como personas y tantas formas diferentes de
enfrentarlos como seres. Y por inri, tanto en niños como en adultos
existen tanto miedos como personas. 

Con todo ello las personas ante el miedo pueden tener una de estas reacciones fisiológicas:– – Huida
– Enfrentamiento
– Paralización
Algunos
de los conceptos que surgen y debemos evitar que el miedo caiga en
algunos de estos pozos son: La fobia. Que hace referencia al peligro
real de una forma más o menos específica, pero desproporcionada. Y la
ansiedad, que es sentir miedo sin que parezca existir un motivo claro.
La ansiedad interfiere con las cosas que necesitas hacer, restando
autonomía, y pudiendo provocar grandes problemas en la persona.


Raíces del miedo. [i]
Muchas
veces nos centramos tanto en resolver el tipo de miedo que nos
olvidamos de la raíz del problema, el miedo en si no sus formas.

Hablamos
de la naturaleza del miedo no de las distintas formas de miedo pero
estamos preocupados por el miedo mismo no por el miedo a algo sino la
reacción verdadera que se llama miedo.

Entonces
¿Cual es la causa, la raíz del miedo? ¿Es el pensamiento y es el
tiempo? ¿El pensamiento es una causa del miedo? ¿Y es el tiempo también
la causa?

Estamos
hablando de lo que es a lo que debería ser. El movimiento, el proceso
psicológico del tiempo y del pensamiento, y todo ello ligado al
recuerdo.

El
Pensamiento es la respuesta de la memoria. Y la memoria es conocimiento
y experiencia, así que el conocimiento pertenece al tiempo, ya que la
experiencia se adquiere con el tiempo. Por todo ello el conocimiento
puede ser una de las causas del miedo.

¿El
tiempo? Pensamiento y conocimiento como movimiento unitario pueden ser
la causa del miedo. Para entenderlo debemos de considerar que nuestros
cerebros están condicionados, adiestrados a tener miedo. El miedo ha
sido transmitido y aceptado como norma de vida, como forma de vida.
Entender
la causa nos llevara al fin y después al diagnóstico de la causa
básica, fundamental. Por tanto, la causa del miedo es el
pensamiento-tiempo.
Por
otro lado tenemos la naturaleza del deseo como parte del miedo. Podemos
tener miedo porque nos aferramos a cosas y a personas que, por sí
mismas, no se pueden poseer. Tememos por nuestro buen nombre y posición,
por nuestra familia y posesiones. A medida que adquirimos bienes, fama y
poder, adquirimos también el temor a perderlos y la constante
preocupación de velar por su salvaguardia. Pero no es el deseo la raíz
del miedo, sino el tiempo  relacionado por la pérdida y el pensamiento relacionado con las experiencias pasadas de pérdida.  Tiempo
como distancia y tiempo como algo interno, psicológico: soy esto, debo
llegar a ser aquello. En la historia del cine tenemos un personaje que
refleja claramente este hecho: Darth Vader.

Soluciones o el rebost de la botiguera.
Algunos
autores sostienen que ciertos miedos que se enseñan al niño/a les ayuda
a ser más precavidos en situaciones que exigen más cuidados (como
cruzar una calle, caerse del columpio,…,) pero yo no estoy de acuerdo. A
través del miedo se puede aprender a evitar estos peligros pero también
sin causar ansiedad se puede enseñar a través del conocimiento. ¿Cuál
es la solución? ¿Cómo evitar llegar a una fobia o a la ansiedad?
Explicar
caso del Arnau y el libro. Transmitir primero de todo, tranquilidad y
seguridad, para ayudarle a superar sus miedos a través del cariño, la
comprensión y acompañándole. Es simple como el gesto de ofrecer una
mano. Al miedo se le ha de quitar el poder. Y el poder siempre está por
algo que desconocemos. La varita mágica no existe pero si podemos
encontrar una receta esa sería el desconocimiento. Por ello hay que
explicar, de una forma lógica lo que produce miedo al que lo siente. Es
primordial para quién quiera disolver el miedo de un niño, quererlo,
creerlo y estar convencido de que puede.
Como ejemplo de actividades que hemos realizado este año con el grupo de P3 de “l’escola Palau” tenemos las siguientes:
  1. Trabajo de expresión artística a través de la música.  Primeramente
    hemos hecho aflorar las emociones del alumnado mediante una
    identificación de los diferentes miedos a partir de hacer
    conversaciones con todo el grupo clase. A partir de ello hemos
    visualizado los miedos mediante soporte audiovisual y a partir de
    la audición de piezas musicales que suscitaban miedos de cada uno
    hemos intentado que cada alumno plasmara su perspectiva del miedo.
    Con la audición hemos intentado sentir el miedo y a partir de la
    expresión plástica  intentamos
    mirar el miedo desde otra perspectiva, en tercera persona
    alejándolo de nuestro interior. Por último hemos intentado conocer e
    incorporar el miedo a partir de encontrar recetas para superarlo y
    aprender a vivir con él sin que nos paralice.
  2. Durante todo el curso, hemos tenido principalmente dos mascotas, dos títeres, llamados Tina y el Kiko.

Tina


Kiko

La
Tina es nuestro enlace emocional. Ella aparece cuando se necesita un
apoyo. A Tina le encanta dar besos y sobre todo a  aquellos niños/as que
mejor se portan o han realizado alguna acción de ayuda a algún
compañero/a. A Kiko, le encanta dar abrazos y dar alaridos cuando está
muy feliz. Le encanta motivar a los niños para que se concentren y se
esfuercen en las actividades del aula.
Por
último, para finalizar, tengo el convencimiento que no podemos
convertir nuestra aula en un gabinete terapéutico, porque no somos
psicólogos. Hay que ser conscientes que no podemos evitar el miedo
porqué es algo innato en nuestra cultura y en nuestra sociedad, pero si
aprender a vivir sin que el miedo nos paralice.


[i] Krishmamurti Sobre el miedo

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